El relato del conflicto y la paz en los medios

Esta exhibición de portadas de medios nacionales que cubrieron algunas de las masacres que vivió el país entre 1987 y 2007, se presentó este 16 de agosto en el Museo Casa de la Memoria en el marco de la jornada de activación cultural realizada por la alianza Periodismo de Verdad y estuvo disponible por una semana. En este contenido especial para PeriodismodeVerdad.Com les informamos de qué se trató.

 

Por: 
Danilo Arias

En julio de 2016 Alfredo Molano publicó en El Espectador una columna de opinión sobre 26 masacres perpetradas durante los gobiernos de Álvaro Uribe Vélez (2002-2010), casi todas ellas con más de diez muertos.

A partir de este texto y de una base datos del Centro Nacional de Memoria Histórica -CNMH- que recopila las masacres en el país entre 1980 y 2012, surgió el interés de La Oreja Roja por visibilizar algunos de los enfrentamientos violentos durante el periodo de la Seguridad Democrática.

Inicialmente lo hizo a través de un artículo que profundizó en algunos de los hechos que enunciaba Molano y, posteriormente, con un trabajo investigativo que pudiera abarcar en un territorio más amplio, una mayor cantidad de hechos y actores en el tiempo.

De esta manera surgió ‘El relato del conflicto y la paz en los medios’, una exhibición de 12 portadas de periódicos sobre masacres que fueron noticia y abordadas por tres de los principales medios nacionales: El ColombianoEl Tiempo y El Espectador

La exhibición es el producto de un trabajo investigativo desarrollado durante cerca de tres meses y cuya materia prima es la información encontrada de forma física en la colección patrimonial de prensa de la Biblioteca Central de la Universidad de Antioquia entre los años 1987 a 2007.

Además, estuvo acompañada por la exhibición de algunas portadas de medios independientes como la Revista Generación Paz y su banco fotográfico que cuenta con el trabajo de fotorreporteros como Federico Ríos, Juan Arredondo y David Estrada. 

La guerra en la prensa: entre trofeos, eufemismos y el espectáculo

“Los medios no están humanizados”, dice María Cristina Lloreda, concejal del municipio de Puerto Berrío al terminar el recorrido por la exhibición de portadas. El viernes santo del año 2005 los paramilitares en Chocó asesinaron a uno de sus hermanos y la violencia le ha arrebatado a otros de sus familiares.

Por su experiencia en el conflicto asegura que “resulta triste cómo en los periódicos colombianos los seres humanos asesinados se cuentan como si fueran objetos”.

Hernán Muriel, periodista de La Oreja Roja y quien participó en las labores de filtro y análisis de la información dentro del proceso investigativo, coincide con Lloreda en que esta situación de presentar la “guerra como trofeo” justamente es uno de los patrones que arrojó el trabajo y que podría considerarse como una de las tres grandes conclusiones de la investigación. 

Según Muriel, “acostumbramos al lector a que lea la guerra como un trofeo, que mientras más matemos más estamos ganando, sin reconocer en realidad que las entidades del Estado lo que necesitan es proteger, no acabar con el otro”.

 

La segunda constante que presentó el ejercicio investigativo, tiene que ver con lo que Hernán denomina como “la sociedad del espectáculo”, pues al mismo tiempo que muchas de las portadas abordadas destacan con fotografías a todo color eventos deportivos o de belleza –en pleno auge del conflicto–, al margen de la página apenas se enunciaba el hecho violento que pretendían reseñar.

“Nos enseñaron a estar enfrascados en el espectáculo para ignorar las ignominias y la miseria, y el hecho de privilegiar algunos hechos sobre otros cuestiona mucho sobre el conflicto”, comenta Muriel.

A esto se suma el tercer patrón identificado que responde a una de las características que María Teresa Uribe, una de las grandes estudiosas del conflicto en el país, ya había enunciado. Las guerras son en esencia discursos que luchan por imponerse entre sí.

Los conflictos también se construyen y se perpetúan con las palabras, pero de acuerdo a María Cristina Lloreda, “lastimosamente los medios no son equitativos en el tratamiento de los actores”, por eso a veces es común encontrar palabras como ‘paras’ haciendo referencia a los paramilitares o ‘sediciosos’ para enunciar a los guerrilleros y en ese sentido es que lo que no puede nombrarse, mucho menos puede entenderse.

“Con esta exposición uno se da cuenta que el conflicto no es tan simple como el enfrentamiento entre el gobierno y las Farc, hay muchos actores, muchos afectados y la guerra es un fenómeno muy complejo que tiene múltiples razones, actores y explicaciones. No tiene un único culpable y su problematización depende en gran medida de los medios”, destaca María Cristina Lloreda.

Fotos: Santiago Pinto